— Experiencias reales

Lo que dicen quienes ya recorrieron este camino

Pacientes y familias describen, con sus propias palabras, cómo CIMA les entregó un diagnóstico concreto y un plan de seguimiento continuo.

Close-up of two hands clasped gently on a clinic consultation desk, soft warm studio light, muted lavender tones, calm and still
Close-up of two hands clasped gently on a clinic consultation desk, soft warm studio light, muted lavender tones, calm and still
Detail of a clinician's pen resting on an open patient care plan on a clean desk, soft daylight from a window to the left, cream and lavender tones, quiet and precise
Detail of a clinician's pen resting on an open patient care plan on a clean desk, soft daylight from a window to the left, cream and lavender tones, quiet and precise
Wide shot of a quiet clinic waiting area, empty chairs arranged neatly beside a low table with a plant, north-facing window light, calm and ordered interior
Wide shot of a quiet clinic waiting area, empty chairs arranged neatly beside a low table with a plant, north-facing window light, calm and ordered interior
/ Tres perspectivas

Diagnóstico claro, atención coordinada

Nombres modificados para proteger la privacidad. Relatos verificados por el equipo clínico.

Llegamos a CIMA después de dos años sin respuesta. En la primera consulta nos explicaron qué estaba pasando y qué seguía después. Por fin teníamos un plan.

Mi neurólogo y la psiquiatra se hablaban entre ellos antes de cada consulta. Eso cambió todo: no repetía mi historia, el tratamiento tenía sentido completo.

Lo que más valoro no fue el diagnóstico sino lo que vino después. Cada tres meses revisamos el plan. Siento que alguien está monitoreando, no solo esperando.

Paciente con diagnóstico previo, 67 años
Paciente en seguimiento, 72 años
Hija de paciente, 58 años

Un diagnóstico preciso empieza con la primera consulta

Neurología y psiquiatría coordinadas desde el primer día. Consultas presenciales y por videollamada disponibles.